
La lona para uso en exteriores está sometida a intensas condiciones climáticas: sol, lluvia y ciclos térmicos constantes. Si la capa de tinta curada con luz UV no cuenta con un nivel adecuado de enlace químico y una conversión eficiente del fotoiniciador, el color se desvanece rápidamente. Esto hace que sea necesario presentar reclamaciones bajo garantía. No se trata solo de la luminosidad, sino también de una emisión espectral constante, hora tras hora, durante miles de horas.
Lo que realmente importa
Nuestros tubos de lámpara de cuarzo UV están diseñados para funcionar con una descarga estable de vapor de mercurio, lo que permite que la emisión de luz sea constante en el rango de 365nm a 385nm. Este rango es necesario para lograr una curación adecuada de la tinta en impresiones flexográficas, serigráficas y de offset UV. La irradiación máxima se mantiene donde es necesaria, ya que el reflector recubierto de dicróico concentra la energía en el sustrato, evitando así que se desperdicie como calor. La geometría del tubo permite obtener perfiles uniformes de irradiación, sin puntos calientes que dañen los bordes, mientras que el centro permanece sin curarse completamente.
Por qué esto es importante en la lona para uso en exteriores
La retención a largo plazo del color depende de una película de tinta completamente polimerizada. Nuestras lámparas proporcionan el flujo de fotones necesario para completar el proceso de enlace químico, lo que mejora la resistencia al sol y a las condiciones climáticas adversas. En pruebas de resistencia, las impresiones correctamente curadas presentan menos pérdida de brillo y mucho menos migración de pigmentos después de ciclos de envejecimiento por rayos UV. Se obtiene una emisión de luz estable durante más de 5,000 horas, con un cambio espectral mínimo, lo que permite que el proceso de curación sea reproducible, tarea tras tarea.
Detalles prácticos en el taller
Es importante adaptar la lámpara al tiempo necesario para la curación: demasiada radiación de onda corta puede inhibir la curación en la superficie; demasiada poca radiación deja monómeros no reaccionados. Asegúrese de que su fuente de alimentación y la geometría del reflector estén adaptados a la longitud del arco eléctrico y a la tensión de la lámpara. La irradiación máxima aumenta a medida que se acerca la lámpara al sustrato, pero en películas delgadas es necesario controlar la acumulación de calor. Nuestros tubos de cuarzo libres de ozono reducen la generación de ozono, pero la lámpara sigue generando calor; por lo tanto, la ventilación y los sistemas de seguridad son indispensables.