
Hablemos de la lámpara UV de mercurio de 120 W/cm. Hemos establecido que la potencia estándar de nuestras lámparas sea de 120 W por centímetro. Esa cifra no es aleatoria; representa el valor óptimo para la mayoría de las líneas industriales de alta velocidad: suficiente energía para reticular rápidamente los polímeros, pero no tanta como para dañar los materiales.
Manejo del calor
El problema es que 120 W/cm representa una gran cantidad de energía concentrada en un espacio muy pequeño. Para manejar esto, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. Es resistente y permite que las ondas UV pasen a través de él, al mismo tiempo que soporta el intenso calor generado por la lámpara.
Pero hay un problema: toda esa energía genera mucho calor infrarrojo. Si los ventiladores de enfriamiento o los sistemas de refrigeración no son lo suficientemente eficaces, surgirán problemas. Podría haber problemas con las películas finas o con las cintas transportadoras, ya que podrían volverse demasiado calientes al tacto. Es importante supervisar constantemente el sistema de enfriamiento.
La ciencia detrás de todo esto
Utilizamos vapor de mercurio para obtener las longitudes de onda específicas de 254 nm y 365 nm. Estas son las longitudes de onda “mágicas” que activan los fotoiniciadores presentes en la tinta o el recubrimiento.
Parece simple, pero lograrlo correctamente no es fácil. Hemos dedicado 15 años a ajustar la composición del gas y la forma de los electrodos. ¿Por qué? Porque nadie quiere una lámpara que parpadee o se apague justo en medio de un proceso importante.
Puesta en marcha y mantenimiento
Estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente a las lámparas convencionales. Encajan en los soportes estándar internacionales. Además, hemos diseñado las tapas de los extremos de las lámparas de manera que puedan resistir algunos golpes durante su instalación.
Una vez instaladas, el balasto se encarga de hacer el trabajo pesado. Si la regulación de voltaje no es correcta, podrá dañar los electrodos.
Un consejo profesional: Mantenga las cubiertas de cuarzo impecables. De verdad. Una sola huella digital o una capa fina de polvo pueden causar puntos calientes. Eso puede provocar grietas en el vidrio, y eso es un problema del que no queremos preocuparnos.